VISO DEL MARQUES
Municipio situado entre el Campo de Calatrava y el reborde Norte se Sierra Morena, entre los limites de Úbeda, Baeza y el Campo de Montiel.
Su término municipal es muy extenso y bien comunicado con carreteras locales con los poblados de colonización dependientes del Viso como son: Villalba de Calatrava, Umbría de Fresneda y Bazán.
En el se encuentra el Pantano de Fresnedas.
Tiene una gran superficie de montes baldíos por su proximidad a Sierra Morena y ser lugar de paso entre Castilla y Andalucía.
En sus casas, seguramente debido a su emplazamiento, existe un contraste entre los revocos y pinturas de diverso colores junto a paredes de ladrillo y piedra encaladas con detalles nobles en algunas casas.
Su nombre primitivo parece ser que fue Viso del Puerto, zona conquistada por Alfonso VII y defendida por la Orden de Calatrava entre 1138 y 1157, fecha de la muerte del rey.
Es posible que al NO. Del pueblo existiera una fortaleza árabe, destruida tras la conquista de las Navas de Tolosa. Corchado también cita la posibilidad de que existiera una casa fortificada en el mismo pueblo y que fuera derribada en el siglo XVI para la
construcción del Palacio señorial. De cualquier manera, parece evidente la existencia del Viso en la segunda mitad del siglo XIII, pues en 1281, Alfonso X lo cita en un privilegio.
La aldea fue desarrollándose lentamente debido a las características del terreno, no favorables a los cultivos y si a los salteadores de Sierra Morena. Hasta que en 1281, para fomentarla y acrecentarla, la libero del pago de los tributos.
Perteneció a la Orden de Calatrava hasta que en 1539, Carlos I la vendió a D. Álvaro de Bazán, tomando entonces su nuevo nombre de “Viso del Marques”.
La población, vive fundamentalmente de la agricultura, siendo muy importante las actividades cinegéticas, tanto de caza mayor como de caza menor. Sus casas encaladas son normalmente de dos plantas, con patio y dependencias agrícolas.
En centro urbano se encuentra la Plaza del Pradillo, donde se erige una escultura de bronce del Marque de Santa Cruz. En ella se encuentra el Palacio, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y un caserón popular manchego de dos plantas, sencilla fachada y una torre de tres alturas.
El Palacio del Marques de Santa Cruz lo mando construir D. Álvaro de Bazán, capitán General de la Mar Océana y uno de los mas influyentes personajes políticos del Quinientos, que decide construirse un palacio en las tierras del señorío del Campo de
Calatrava que los RR:CC: habían donado a su padre. La elección del lugar suponía, como señala Beutmann y Muller, un intento de emancipación urbana y un retorno a la vida bucólica. La idea renacentista de comodidad y proximidad a la explotación agrícola, de la misma manera que Paladio y Alberti aconsejaban, siempre estuviera cercano a buenas vías de comunicación. Así pues el Palacio se sitúa junto al camino real, enlazando la corte con Andalucía y transformando el árido entorno del Viso en un escenario sublime.
Comenzó la obra en 1564 según las trazas de Giovanni Castelló, el Bergamasco, según nos dice “Ceán Bermúdez” aunque Fernando Marías opina que el Palacio fue proyectado por Enrique Egas el Mozo y continuado por el Bergamasco cuando llego de Italia acompañado de buenos artistas y decoradores.
Pero al margen de esto, la arquitectura se percibe como típica española, sin las arquerías italianas, con paramentos lisos y torres cuadradas en las esquinas, influidos por la austeridad de El Escorial y el Alcázar de Toledo, dentro de las relaciones armónicas características del Renacimiento.
El espacio central esta ocupado por un patio porticado que junto con la escalera forma un conjunto típicamente manierista entendido como estilo elegante y cortesano que desborda el marco meramente arquitectónico.
De impresionante se pueden clasificar las pinturas, realizadas por el Bergamasco y sus hijos: Nicolás, Francisco, Juan Bautista, Esteban perolli y Cesare Arbasia que trabajaron en ellas hasta
1585, y que decoraron paredes y bóvedas. Imágenes mitológicas, religiosas, personajes de la época y de la Historia Antigua, escenas de batallas, vistas de ciudades, alegorías, grutescos, etc. Conforme una temática muy variada que se puede interpretar como defensa del catolicismo defendido en Trento.
Las estatuas sepulcrales de D. Álvaro de Bazán y su esposa Dña Maria de Figueroa, son el único ejemplo de escultura funeraria perteneciente al primer tercio del siglo XVII. Fueron realizados para el convento de la Concepción de El Viso del Marques y actual mente se encuentra empotrado en el muro del Palacio que da al jardín. Son obra de Antonio de Rivera, escultor catalán próximo a la corte. En ellas, aparecen los marqueses en actitud de orante, arrodillados en un reclinatorio, todo ello en mármol blanco que resalta con el gris azulado de los nichos. Se advierte en ellos cierta similitud con la elegancia y el clasicismo de los Leoni, a pesar de cierta rigidez formal, en la que se destaca el tratamiento de las telas y la minuciosa decoración de los vestidos.
Desde 1948 se cedió a la Marina Española para sede de su Museo-Archivo.
SANTA CRUZ DE MUDELA
Municipio y villa situada en el Sudeste de la zona de Calatrava, lindera con el de Montiel, de la Orden de Santiago. A la derecha del núcleo pasa la autovía N-IV con dirección a Andalucía y el ferrocarril. Perteneció al señorío del marqués de Santa Cruz, don Álvaro de Bazán. Quien lo adquirió por donación de la Corona en 1540. Es un pueblo visitado por sus Balnearios de El Salobral y de La Salud y es una importante zona de caza de perdiz roja.
El título de Santa Cruz de Múdela tuvo su origen en la primera mitad del siglo XIII. Una leyenda cuenta que descansando el Rey don Alfonso. Un hombre acusó a otro de dar muerte a su padre y yéndole a dar con la espada vio una cruz en el aire encima de su cabeza y entonces soltó la espada...”
La tradición oral ha ido
perfilando el significado de la cruz que perpetuó el triunfo
de las huestes cristianas de 1212. Otros señalan que simbolizaba
un cruce de caminos enclavado en la Dehesa de Múdela. En
el siglo XIII, se erige la encomienda de Múdela con la villa
del Viso. Estuvo sometida a los comendadores de la Orden hasta después
de la Conquista de Granada, fecha en que fue incorporada a la Corona.
Aquellas tierras pasaron a ser de realengo. Ante el déficit
económico, la Corona se vio obligada a vender la Encomienda
de Múdela y Viso a don Álvaro de Bazán “El
Viejo”
Por la cantidad de 26.208.626 maravedíes. En 1569, Felipe II otorga al hijo de don Álvaro el título de Marqués de Santa Cruz.
Por su emplazamiento estratégico.
La villa tuvo una intervención destacada en la Guerra de
la Independencia. Recordemos el enfrentamiento del 5/6/ 1808, que
demostró que “las águilas napoleónicas no eran
invencibles”. El Sur de la villa fue incendiado por las tropas francesas,
reedificándose en 1844. En el mismo siglo, se tienen noticias
de la existencia de 10 posadas y una venta, la de “Las Virtudes”,
que posteriormente se denominaría “Venta de D. Bartolomé”.
Alancear toros, aunque esta ocupación
no se asemejaba a las corridas actuales, ya que las lanzas estaban
emboladas y toreaban a los novillos sin herirlos. Las puertas por
las cuales accedían los animales al centro de la plaza se
encuentran tapiadas en la actualidad. Además de esta diversión,
se celebraban torneos a pie o a caballo entre los mismos caballeros,
sobre todo porque siendo la plaza cuadrada permitía un mejor
desenvolvimiento entre caballos y jinetes ante el entusiasmo que
debían mostrar las damas, exentas de otro esparcimiento que
el ofrecido por los soldados.
En Las Virtudes durante las fiestas,
se continúan dando festejos taurinos.
La ermita de San Roque situad
en un cerro, se destruyo durante la guerra de la Independencia y
sé reedifico en 1834. El día de San Roque se celebra
una romería en recuerdo de una epidemia de cólera
que sufrió la villa.
Celebra sus fiestas mayores el
18 de julio y el 8 de septiembre en honor de Nuestra Señora
de las Virtudes.
VALDEPEÑAS
Ciudad situada al sur de La Mancha entre las comarcas del Campo de Calatrava y Campo de Montiel, al sur de la provincia de Ciudad Real y conocida mundialmente por la calidad de sus vinos.
Es posible que su nombre se deba a las diversas sierras que la rodean: Sierra de Aguzaderas, Sierra Prieta, Sierra Morena etc. Su termino esta recorrido por el rió Jabalón y atraviesa la localidad el arroyo Veguilla. Es capital del vino, por excelencia, lo que ha motivado que se consiga la “Denominación de Origen”.
Sobre los orígenes remotos de la ciudad existen muchas dudas aún a pesar de la abundancia de restos arqueológicos en su término municipal relativos a todas las etapas culturales. De época romana existen abundantes restos destacando una lapida encontrada en 1584 al comenzar las obras del convento trinitario que se hicieron sobre la antigua ermita de San Nicasio.
Lo que si parece cierto es la fundación de la ciudad, en el. Siglo XIII, como el resto de la Mancha, tras la batalla de las navas de Tolosa. Existía entonces una fortaleza, sin llegar a castillo, como afirma Ángela Madrid, probablemente construida por los árabes que tras la conquista cristiana experimentaría diversas transformaciones.
Sobre los cimientos de esta fortaleza se edifico la casa del Comendador, en la plaza, haciendo esquina con la calle de la Virgen, antes Cuesta del Palacio por la posterior ubicación, en este lugar del Palacio del Marques de Santa Cruz.
Hervás a esta gran fortaleza-castillo lo lama ya “val. De Peñas” y aquí sitúa el origen de la ciudad entre finales del siglo XIII, principios del XIV.
Esta población debió pasar a manos de la Orden de Calatrava pues a comienzos del siglo XV se cita expresamente como encomienda de la Orden a quien debería pagar tributos. En el siglo XIV crecería notablemente rivalizando con Almagro y Daimiel.
Felipe II, en 1585, promulga una real cedula para que la villa deje de pertenecer a la Orden de Calatrava y pueda venderla, como así hizo a D. Álvaro de Bazán, segundo marques den Santa Cruz, por 104.895 reales y de esta manera paliar algunas de las penurias económicas de la Corte.
En 1808 la población opuso gran resistencia a las tropas napoleónicas, impidiendo que algunas de ellas llegaran a Andalucía y participando así en el triunfo de Bailen, hecho que provoco que se le concediera a la villa el titulo de “muy heroica ciudad” como aparece en su escudo.
Urbanística mente esta formada por calles amplias, espaciosas y rectas que se entrecruzan con otras más pequeñas, por lo que nada tiene que ver con el trazado sinuoso de las ciudades medievales.
Su población se dedica casi plenamente a la agricultura, basada fundamentalmente en el viñedo, situado en extensas planicies y llanuras, de donde elaboran sus excelentes caldos conocidos en toda la Península.