Durante el siglo X fue una plaza de vital importancia para el poder califal, actuando como base clave para las expediciones militares. Conquistada por Alfonso VII en 1147, quien la dono a la iglesia y al arzobispo de Toledo. Ante el peligro musulmán, encomienda al Temple su defensa, aunque siendo incapaces de ello la devolvieron al rey Sancho quien la entrego al abad de Fitero y a Diego de Velásquez, quienes pocos años más tarde, en 1158, fundarían aquí la Orden de Calatrava, adoptando la regla de San Benito y la Constituciones del Cister. Pero muerto Raimundo, en la segunda mitad del siglo XII, los monjes regresaron a su antiguo convento de Fiero y los caballeros se
erigieron en Orden cruzada independiente del Cister, con sus maestres propios. Esta Orden Militar, que sería la mas antigua de las españolas tenia como misión fundamental luchar contra el Islam. Con la derrota de las tropas cristianas en la batalla de Alarcos, en 1195, Calatrava y la mayoría de las posesiones de la Orden pasaron a manos Almohades hasta que en el 1212, Alfonso VIII, con la ayuda de los reyes de Navarra y Aragón la conquistan definitivamente tras la batalla de las Navas de Tolosa.
Devuelta a la Orden de Calatrava dejo de ser la casa madre de la Orden en el 1217, fecha en que se produce el cambio de sede al sacro-convento de Calatrava la Nueva.
Se trata de una fortaleza en la llenura situada en un pequeño cerro entre el arroyo Valdecañas y el río Guadiana, cuyas aguas inundaban su foso para hacerlas más inaccesibles.
Del recinto de la ciudad se aprecia más de cincuenta torres y numerosos tramos de cortina, que en algunos lugares superar los 15 mts. De altura. Al sur de la ciudad se conservan dos torres albarranas y dos pentagonales. En el ángulo noroeste se encuentran los restos de la coracha, con cuatro torres, que se adentran en la zona pantanosa del río Guadiana.
En la zona oriental de la ciudad se encuentran los restos del castillo. Este es de forma triangular conservándose grandes lienzos de murallas y cortinas, destacándose los torreones que franquean la puerta que desde la ciudad accedía al castillo. También se conservan los restos de una antigua iglesia,
fundada por los Caballeros de la Orden, construida sobre una antigua mezquita. Parece ser que después de la Batalla de las Navas fue despoblándose poco a poco hasta el siglo XVI, fecha en la que se convirtió en un despoblado. Fue declarado B.I.C. con la categoría de Zona Arqueológica en 1992.
A escasos metros de Calatrava la Vieja y construido sobre un antiguo edificio musulmán se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Encarnación, edificio de arquitectura popular con un gran patio central al que se asoma corredores que dan a distintas dependencias. Aquí se celebra la fiesta patronal el domingo de Resurrección, fecha en la que los habitantes de Carrión trasladan, corriendo, la Virgen de la Encarnación desde su santuario hasta el pueblo, donde permanece hasta el día de la Ascensión, que vuelve al santuario, celebrándose una romería.
Ya en el pueblo se encuentra la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, construida en 1755 sobre otra más antigua de finales del siglo XV. De estilo gótico tardío y renacentista. Es de una sola nave con fábrica de piedra vista y una torre con un pequeño campanario. Aquí se conserva la imagen de la Virgen de los Mártires, una talla de mármol policromada, románica del siglo XIII.
También dentro del núcleo urbano, en la calle caídos nº 10 se encuentra el edificio conocido como “El Torreón”, de planta rectangular y tres alturas construido con aparejo toledano cuya edificación no corresponde a un esquema habitual de uso residencial. Se declaró B.I.C. con la categoría de Monumento en 1992.
ALMAGRO
La ciudad de Almagro, Capital de la Orden de Calatrava, se encuentra situada a 25 Km.
De Ciudad Real, en un terreno llano de campiñas rasas no surcadas por rió alguno. Es uno de los mas importantes conjuntos histórico artístico de la región.
Respecto a sus orígenes existen indicios de hallazgos pertenecientes a diversos momentos de la prehistoria: el paleolítico Inferior y Medio del lugar conocido como “La Nava” o el importante yacimiento de la Edad del Bronce de la Motilla del los Palacios. Incluso hay autores que nos hablan de una antigua ciudad romana, visigoda o árabe, aunque lo cierto es que la actual configuración urbana de Almagro esta vinculada a la Orden de Calatrava, en los comienzos del siglo XIII, después de 1212 y una vez que el proceso de la reconquista ya había llegado hasta Sierra Morena. En este momento de la historia, los distintos monarcas acuden a las Ordenes Militares, a quienes concede el beneficio de donación de grandes latifundios en régimen de señorío para que organizarán la defensa militar de estas tierras al mimo tiempo que protegían a los colonos o solariegos de posibles ataques a cambio de tributos por parte de campesinos y ganaderos.
En base a este reparto, a la Orden de Calatrava le fue concedido un inmenso maestrazgo que se fue acrecentando con el tiempo y que a finales de la Edad Media comprendían una extensísima superficie.
Alfonso VIII en 1176, agradecido por la participación de los monjes Calatravos en la toma de Cuenca, concedió a estos unos terrenos situados entre la cuenca del Jabalón y el arroyo Pellijeros, conocidos con el nombre de “Amargue”. Ahora bien, se desconoce la fecha exacta y los motivos por los que la Orden decidió abandonar su sede habitual, el Castillo de Calatrava la Nueva, y trasladarse a Amargue para pasar a fundar la ciudad de Almagro, que había de constituirse en cabeza administrativa de la Orden de Calatrava. Torres Barbas sugiere que la razón fundamental pudo estas en la escasa salubridad del estratégico y privilegiado lugar, mal comunicado y de duras condiciones para el desarrollo de la vida.
Así pues la fundación de Almagro se lleva a cabo a comienzo del siglo XIII, sobre una aldea existente y se pobló con tal rapidez que en 1285 el Maestro Ruiz Pérez construiría varios hornos por no bastar uno para el servicio de los vecinos.