PEDRO MUÑOZ
Importante Villa manchega, también inmortalizada por la obra cervantina .
Municipio manchego situado en el Campo de San Juan, entre Alcázar y Mota del Cuervo, en un llano rodeado de viñedos. Las Primeras noticias sobre los pobladores de esta tierra las encontramos en el llamado Cerro de las Nieves, donde hace unos 2.500 años, es decir, en los siglos IV a. C., se instaló un pueblo prehistórico ya que en la búsqueda de un río, encontraron este lugar poblado de abundante agua, pesca y caza, importantes para su supervivencia.
No muy lejos junto a lo que hoy llamamos “ El Raso”, en el lugar conocido con el nombre de Motilla de los Romeros tuvo que afincarse otro pueblo de las mismas características.
Posteriormente a este primer asentamiento, tuvo que haber otros diferentes pueblos, sobre todo pertenecientes a Civilización Ibérica, pues tanto en uno como en otro aparecieron restos de la época del Bronce y del tiempo de los romanos.
Las tierras de la Mancha fueron ocupadas por los Carpetanos, pero no estuvieron sometidas de manera definitiva a ningún pueblo.
Los romanos atravesaron estas tierras, con su red de caminos, cuyas vías obedecían a profundas razones geográficas y económicas. (En Pedro Muñoz,) en el lugar que hoy se conoce como Casa de la Torre, aún se conservan restos de una antigua calzada romana y un puente de tres ojos sobre el Záncara).
Destaca en su casco urbano la Iglesia de San Pedro y algunas mansiones solariegas típicamente manchegas. Como la Casa de la Paca . En las afueras del pueblo. Al norte existen un conjunto de pequeñas lagunas de gran belleza y considerable valor ecológico.
Existen también otros tres escudos con cruces de Ordenes Militares o Eclesiásticas; en la calle de la Virgen, 18. Nos encontramos un escudo de la Orden Militar de Santiago, en la calle Dos de Mayo, otra casa ostenta escudo con la Cruz de la Orden Militar de San Juan, y otra casa con un escudo perteneciente a la Orden de Calatrava.
LOS MAYOS EN PEDRO MUÑOZ
Sería imposible fijar unas fechas de comienzo en las fiestas de mayo. Sus gentes lo recuerdan de siempre de tiempo inmemorial.
En el desarrollo de la fiesta aparecen elementos comunes con otras zonas de la provincia. En la noche del 30 de abril, grupos de jóvenes, de forma espontánea, se reúnen para
cantar el mayo, primero a la Virgen y después a las mozas actualmente lo llevan acabo las rondallas, casi siempre dos grupos eran los preferidos: los buemporteños y los angelillos .
No seriamos justos si al despedirnos de este pueblo Manchego no hiciésemos esta referencia de algo tan hermoso como son los Mayos en Pedro Muñoz
Terminada la visita en Pedro Muñoz nos dirigimos a Tomelloso por la carretera comarcal CM-3103.
TOMELLOSO
Situado al borde de la gran llanura manchega, parecerser que fue fundado por unos campesinos en el primer tercio de siglo XVI, pero perteneció a la jurisdicción de Socuellamos hasta finales de ese siglo que consigue su independencia, aunque no definitiva, al establecer una querella entre ambos municipios que duraría asta la secunda mitad del siglo XVIII. En que por decreto de 26 de agosto de 1788 se autoriza a la villa “a ser en si y sobre si”.
La población tiene su principal fuente de riqueza en la vid, prueba de ello es la importante actividad vinícola de la ciudad con grandes bodegas como las de Peinado, Bodegas Domecp, etc. De los siglos XIX y XX. Con razón Víctor de la Serna llego a decir de ella “No esta, como el resto de la Mancha, sobre una gran cisterna de agua, esta sobre una gran cisterna de vino”. Tiene como población agregada a Estación Rió Záncara.
En el centro del núcleo urbano esta situada la Posada de los Portales, Declarada monumento histórico-artístico, se trata del edificio más emblemático de la ciudad, localizado en la Plaza de España.
Originaria de la segunda mitad del siglo XVII, cumplió sus funciones de albergue de viajeros y caballerías hasta finales de los años 60, siendo posteriormente adquirida por el Ayuntamiento. La Posada conserva su estructura original, con su característica fachada de balaustres torneados, que le asemejan a los corrales de comedias, levantados sobre un soportal formado por cuatro columnas toscanas y dos pilares.
En su interior se han conservado el antiguo hogar de vigas de madera en el techo, propias de la arquitectura manchega.
Se levanta sobre un gran soportal formado por cuatro columnas toscanas y en la galería superior, vigas sobre zapatas. Fue restaurado e inaugurado de nuevo en 1991. El Ayuntamiento es obra del arquitecto Francisco Manuel Martínez. Realizado en 1904, sobre una edificación anterior, el Ayuntamiento, junto con la Posada de los Portales, confieren a la Plaza de España de Tomelloso su impresionante carácter, tan exquisitamente manchego, hecho de amplios espacios inundados de luz y de cruce de caminos.
El edificio del Ayuntamiento, recientemente restaurado y acondicionado, está destinado a los usos más propiamente institucionales del ente público local.
Justo en frente nos encontramos con la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Con planta de cruz latina y naves laterales, en su construcción pueden datar se varias épocas. Originaria de finales del siglo XVI, en años posteriores se la añaden capillas laterales y la torre, concluida en 1689. Durante el siglo XVIII se le añadió el crucero, el retablo mayor y se adjudicó definitivamente a su advocación actual. Obras de gran valor artístico e histórico
En el Museo del Carro , Se halla situado en la salida de la ciudad con dirección hacia Pedro Muñoz. En él podemos contemplar varios carruajes utilizados para el transporte de personas y para las faenas vitivinícolas hasta los años 60, así como distintos aperos agrícolas y maquinaria para la elaboración. Artesanal del vino
. Sin duda, el elemento que más poderosamente llama la atención del visitante es el “Bombo” de enormes dimensiones y que representa el mejor ejemplo de un tipo de construcción rural, particular de Tomelloso y sus alrededores, que el desarrollo de los medios de locomoción han condenado al abandono en la mayoría de los casos.
Concebidos para albergar a los labradores, animales y aperos de labranza, cuando las tareas del campo les obligaban a permanecer sobre el terreno duran te semanas enteras, los bombos solían tener una o dos estancias, aunque también los hay con tres, cuatro e incluso cinco.
De forma más o menos circular, cerrados por gruesos muros coronados por tantas falsas bóvedas como estancias interiores contengan, los bombos están realizados en mampostería, mediante piedras calizas llamadas lajas o lanchas, que se van superponiendo hasta su cierre final. La puerta de entrada, adintelada o en arco de medio punto y siempre orientada al mediodía, y el conducto cilíndrico de la chimenea, son los únicos huecos al exterior.
Museo López Torres . A poca distancia de la Plaza de España, se accede a él atravesando los jardines de la Glorieta de María Cristina, en la calle que lleva el nombre del pintor.
Obra del arquitecto Fernando Higueras y de propiedad municipal, el Museo se inauguró en 1986 y alberga 70 óleos y 40 dibujos del maestro de la pintura realista mánchega, tío del muy conocido Antonio López García.
CUEVAS : Las necesidades derivadas de la elaboración y almacenamiento del vino, unidas a la gran dureza del subsuelo en Tomelloso, que permite excavar sin necesidad de costosos entibamiento, extendieron el uso de las ‘cuevas” o bodegas subterráneas, que se muestran al exterior a través de las “lumbreras rejillas de respiración que jalonan en buen número las aceras de esta calles.
Son cerca de cuatro mil las cuevas que aún podemos encontrar, destacando la Cueva Museo del Centro Cultural Francisco Carretero , en donde se pueden encontrar las típicas tinajas
de barro, bombonas, filtros, bombas y otros útiles utilizados en la elaboración artesanal del vino, ya desplazadas por las modernas tecnologías de la industria vinícola.
De Tomelloso ya dijo el gran escritor López de Vega “que tocaban- a cueva por familia y tinaja por habitante” Así, el complejo mas antiguo se encuentra en la calle Don Víctor y es la celebre Casa Bodega Pinado. De dos alturas, con balcones y rejas de fundición, cerámica vidriada y patio acristalado con columnas de fundición. La bodega, subterránea, tiene dos conos de ventilación que salen al exterior. Otra importante bodega del siglo XIX es la de B. Domecp que mantiene en su interior las primitivas calderas.
Terminada nuestra visita la ruta no estaría del todo completa si no si no visitamos Argamasilla de Alba, por lo que cogemos la CM- 3103 con dirección a la misma.
ARGAMASILLA DE ALBA
Argamasilla de Alba . Situada en una gran llanura manchega del Campo de San Juan este lugar ha sido habitado desde antiguo. Aquí sitúa Hervás la antigua ciudad celtíbera de Alba, nombrada por Plinio dentro de las ciudades oretanas estipendiarias pertenecientes al convento de Cartagena. El mismo autor también la hace mansión de dos calzadas provinciales, una que partiendo del camino de Hércules en Mariana por Jumilla y Alhambra se unía en Murum con el de Laminium a Toledo, y la otra que partiendo del celebre municipio romano se internaba en la Oretania.
Es un rico enclave arqueológico pues en su término se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la provincia: La Motilla de Santa María Retamar , yacimiento de la edad del Bronce que esta aportando una serie de conocimientos claves para el estudio del llamado Bronce Manchego.
También han aparecido restos de época romana y visigoda en el lugar conocido como La Moraleja o El Sotillo. Según las Relaciones Topográficas de Felipe II, Argamasita de Alba fue fundada en 153 1-32 por Juan de Zúñiga , alcalde de Peñarroya, y Diego de Toledo , prior de la Orden de San Juan. Sin embargo, el nombre tiene un origen anterior ya en 1214 hay constancia de un castillo de Argamasila o Argamasiella, próximo a los de Peñarroya y el Sotillo , La nueva Argamasilla se puebla inicialmente con habitantes de otras villas vecinas como La Moraleja y Santa María del Guadiana.
Tras unos comienzos difíciles e inciertos y la gran catástrofe del 1545, debida a una gran inundación que anegó el lugar, Argamasilla fue reconstruida con miras más previsoras. De 1560 a 1613 conoce un momento de gran apogeo, que culmina con la concesión del título de villazgo por Felipe hilen 1612. A ello contribuyó en gran medida el establecimiento de un buen número de familias moriscas, emigradas a raíz de la rebelión de las Alpujarra en 1568, que junto a sus ricas tradiciones aportan a sus convecinos todo el bagaje de sus conocimientos en técnicas de cultivo, riego y construcción. Argamasilla pasa de unas 500 familias en 1560, a unas 800 en 1607 (lo que equivaldría a un total de más de 3000 habitantes).
En el s. XVII se construye el Gran Canal de Priorato de San Juan , a instancias de su Prior, el Infante don Gabriel, hijo de Carlos III, y con proyecto y ordenanzas de Juan de Villanueva . Un siglo más tarde otro Prior, el Infante don Sebastián de Borbón , compra la casa de Medrano y permite a Ribadeneira realizar su célebre edición del Quijote.
Prologada y comentada por Hartzenbusch, que reforzará considerablemente la tradición cervantina del lugar. Ello confirma que, desde su fundación hasta el presente, Argamasilla de Alba ha vivido animada y sustentada por dos grandes impulsos convertidos en cifra y símbolo de su idiosincrasia: el río Guadiana, que ha condicionado su Hábitat y su economía, y el Quijote, que ha animado su cultura y tradiciones.
La antigua Argamasilla primero perteneció a la Orden de Santiago que luego pasó a formar parte con la Moraleja de la Puebla de Alhambra y más tarde a la Orden de San Juan, quedando dentro del término de Consuegra y perteneciendo a la jurisdicción de Alcázar de San Juan.
De 1560 a 1613 vive su momento de apogeo, obteniendo el titulo de Villa en 1612. Es un pueblo típicamente manchego, y vinculado estrechamente al mundo cervantino , pues en el existen dos edificios que rememoran hechos quijotescos: La Cueva de Medrano , una rústica cueva que la tradición identifica como la prisión en la que Miguel de Cervantes concibió y empezó a alumbrar su inmortal Don Quijote de la Mancha.
Esta tradición, antiquísima, se remonta a los mismos tiempos de Cervantes, quien la Alimentó con la mención de los académicos de la Argamasilla al final de la primera de su obra. Tal identificación hizo Fortuna entre sus lectores y contemporáneos, hasta el punto de que Alonso Fernández de Avellaneda sitúa explícitamente su Quijote Apócrifo en Argamasilla de la Mancha.
De notable interés es la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista , Se comenzó a construir en 1542, por Juan de Hornero. En 1587 la obra es encomendada al maestro cantero Juan de Rigos, quien la debía finalizar en seis años. Sin embargo, por razones desconocidas quedó inconclusa en lo que debía ser su entrada principal, cuya estructura, columnas y arcos se pueden aún contemplar en el llamado Descubierto. En los Siglos XVII y XVIII es completada con nuevas adiciones: capillas laterales, enlosado y dos magníficos canceles (uno de ellos parcialmente destruido en la actualidad) con tallas de la efigie y escudos familiares del príncipe Emmanuel Filiberto de Saboya , Prior de la Orden de San Juan. Su planta inicial incluía dos torres gemelas, pero sólo se construyó una en la parte inconclusa hasta la cornisa. Rematada finalmente hasta sus 36 metros en 1913. Recientemente el templo ha sido restaurado, recobrando buena parte de su antiguo esplendor.