CABAÑEROS, PARQUE NACIONAL
Cabañeros, enclave castellano-manchego que debe su nombre a las construcciones donde vivían sus antiguos pobladores, permaneció durante 600 años (desde el siglo XIII al XIX) sometido a unas estrictas ordenanzas de uso del Dominio Señorial Toledano. Este aprovechamiento tradicional, consistente en el cultivo del cereal de secano en sus rañas, aprovechamiento del corcho y carboneo, permitió conservar hasta ahora toda su riqueza natural y diversidad biológica, conformando el actual paisaje del Parque. -
Desde que en 1 955, Cabañeros se declaró finca manifiestamente mejorable, ha pasado por diversas vicisitudes, siendo en 1 982 cuando Cabañeros empieza a conocerse en todo el país debido a la intención del Ministerio de Defensa de convertirlo en campo de tiro. Afortunadamente, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, con su Gobierno Regional a la cabeza, lo declaró Parque Natural en 1988.
Han transcurrido siete años desde entonces, y por fin, en noviembre de 1995, el sueño se convierte en realidad, Cabañeros es PARQUE NACIONAL.
CABAÑEROS Y SU ENTORNO
El Parque Nacional de Cabañeros se encuentra localizado entre el cuadrante noroccidental de la provincia de Ciudad Real y el sur occidental de Toledo. Incluido en el sistema orográfico de los Montes de Toledo, lo limitan al este y oeste los ríos Bullaque y Estena, respectivamente, y abarca el Macizo del Chorrito y Macizo de Rocigalgo al Norte y la Sierra de Mira flores al Sur.
Está formado por un conjunto de sierras paleozoicas alternando con superficies de raña plio-cuaternarias (extensas llanuras originadas por relleno con materiales erosionados de las sierras circundantes), abarcando un total de 40.000 hectáreas.
Climáticamente, Cabañeros se encuentra en el dominio mediterráneo, con un marcado período de sequía estival y lluvias primaverales y otoñales. Suele nevar alguna vez a lo largo del año, más frecuentemente entre diciembre y abril.
Cabañeros es la mejor y más extensa representación del bosque mediterráneo ibérico, merecedora del máximo reconocimiento y protección que la ley otorga, formando parte de la Red de Parques Nacionales del Estado Español.
VEGETACION Y LA FLORA DE PARQUE
Se pueden distinguir tres grandes unidades de vegetación natural: bosques (encinares y alcornocales con quejigos, melojares y formaciones de ribera), matorrales (jarales y jaral-brezales) y formaciones herbáceas de pastizal, tanto vivaces como anuales. También son significativas, si bien con menor importancia paisajística, las comunidades ligadas al medio acuático, así como la vegetación rupícola.
Los encinares, formación donde domina la encina (Quercus rotundifolia), tienen un cortejo florístico con numerosos arbustos como el madroño (Arbutus unedo), el labiérnago (Phillyrea angustifolia), (a cornicabra (Ptherebinthus), la madreselva (Lonicera implexa), y especies termófilas como el mirto (Myrtus communis), acebuche (Olea europaea var. sylvestris) y lentisco (Pistacia lentiscus).
El alcornocal, formación muy ligada al encinar, comparte el mismo cortejo florístico y presenta todas las transiciones posibles. Acompañando al alcornoque (Quercus suber), aparecen especies como el arce de Montpe (lier (Ace rmonspessulanum), el madroño, el quejigo, el durillo (Viburnum tinus), el labiérnago, etc.